Relatos en la Isla Tintero

Isla Tintero es el lugar donde cualquiera que haya sentido alguna vez la llamada de las palabras debe parar al menos una vez en la vida.

Análisis: ¿por qué me gustan los lunes?

Lo confieso, me gustan. No solo eso, los domingos también. ¿Y por qué?¿Perry, estás enferma? os preguntaréis. Nada de eso: hace tres meses empecé con un nuevo sistema para organizarme las tareas que tenía que hacer y me está funcionando tan bien que me he vuelto casi adicta. En cuanto os explique de qué va entenderéis por qué me gustan los domingos y los lunes.

Todo empezó con una libreta tamaño A5, la más barata del chino. Decidí que lo que mejor me iba a venir para lidiar con todo lo que tenía que hacer era tenerlo delante, escrito en papel y me puse manos a la obra.

En la primera página de la libreta escribí mis objetivos a largo plazo, referentes tanto a los estudios, como a la escritura y al blog, aunque si hubiera querido escribir algo referente a lo personal lo habría hecho también. De momento, estos objetivos son secretos porque temo que si hablo sobre ellos puedan acabar desvaneciéndose.

En la segunda escribí la semana que venía, en mi caso fue “Semana del lunes 12 de Octubre” y debajo una lista con todas las cosas que quería tener hechas para el domingo por la noche. Aparte de redactar una entrada, acabar algún trabajo y corregir incluía también algo de carácter más general como “escribir todos los días.”

A lo largo de la semana estuve todo el tiempo posible con el cuaderno en la mano, tachando, cambiando y anotando todo aquello que ocurría y que merecía la pena ser registrado.

El domingo por la noche hice balance y escribí debajo “COSAS QUE HE CONSEGUIDO“, sí, en mayúsculas para que fuera más motivante, y escribí todo aquello que me pareció un logro, desde el número de palabras que había escrito hasta los seguidores del blog que tenía, todo lo que consideré oportuno.

Esto me parece muy útil por dos motivos: el primero es que permite llevar un registro de lo que vas consiguiendo semana a semana, lo que te permite cuantificar tus avances y más adelante extraer conclusiones; el segundo es que al ver tus logros escritos debajo, por pequeños que sean, es imposible no sentirse más motivado para afrontar la siguiente semana.

Después de haber hecho balance de la semana me puse a planear la siguiente, escribiendo objetivos lo más realistas posibles de lo que quería conseguir, en cualquier ámbito.

descarga

Y sí, me ha funcionado tan bien que no he dejado de hacerlo ni una semana desde ese día, porque ver escrito lo que tengo que hacer y tener apuntado también lo que ya he conseguido me motiva mucho y me ayuda a organizarme mejor.

Ahora os estaréis preguntando ¿y qué pasa con las cosas que no consigues tachar? ¿Porque esa libreta no es mágica, no? No pasa nada, simplemente analizo por qué no lo he hecho. Desde ya os adelanto que cuando no hago las cosas suele significar que no he tenido tiempo, porque tampoco me castigo demasiado. Lo apunto para la semana siguiente en letras más grandes y confío en poder hacerlo, o directamente lo quito si me he dado cuenta de que es algo sin sentido (que me pasa más de lo que creéis, en serio).

Los lunes y los domingos me gustan porque me han ayudado a ser más organizada con mis tareas, a tenerlo todo delante para no olvidarme nada y a manejar mejor mi tiempo.

A vosotros os recomiendo este método de organización por semanas si sois personas sin la paciencia necesaria para hacer balances mensuales (como yo) pero si tampoco podéis, por falta de tiempo o de cualquier cosa, organizar las tareas diariamente. En mi caso, no puedo proponerme hacer X cosas al día porque hay algunos que, simplemente, no tengo cabeza. Este método, creo yo, te permite compensar los días malos con los buenos pero sin dejarte demasiado margen para procrastinar.

Por dejarlo todo en forma de esquemita:

Ventajas:

  1. Período de tiempo intermedio.
  2. Tenerlo todo escrito delante.
  3. No solo centrarse en las cosas que quedan por hacer sino también en las ya conseguidas.
  4. Permite cuantificar los avances y tener todos los datos juntos en el mismo lugar.

Desventajas:

  1. Un cuaderno se puede perder y estropear (se puede hacer en digital pero creo que no es lo mismo).
  2. Requiere constancia.
  3. Puedes desmotivarte si encuentras muchas cosas por hacer y pocas hechas.

Y antes de acabar quiero hacer unos apuntes más. He estado probando una variante en Navidades y es que la clave del cuaderno, para mí, era tener la semana previamente planeada. Claro, si puedes planear la semana, que es fácil de hacer en días laborables donde sabes qué clases tienes, qué prácticas y todo por adelantado. Pero estos días de vacaciones han sido más caóticos (mi familia es caótica en general) y no podía planear semanas y esperar salir impune, así que he planeado en grupitos de dos y tres días. Por ejemplo, cuando acabé las clases el día 22 me marqué ciertos objetivos que tenía que cumplir antes del 31, en Año Nuevo me marqué también otros para hacer antes del domingo y así más o menos he ido funcionando todas las Navidades.

He de decir que esta organización “de a pocos” tampoco me ha ido mal, aunque también reconozco que donde esté el poder planificar la semana completa, que se quite todo lo demás. Eso sí, podéis probar según como sea vuestra vida y os organizáis como mejor os venga, que es lo que siempre recomiendo.

Y hasta aquí todo lo que quería decir. Para el que no me lea, el resumen de siempre: en una libreta, cada semana apunto lo que quiero hacer y además debajo escribo lo que consigo. Me gustan los domingos y los lunes porque son día de hacer balance y me gusta hacer balance.

Por último, mis buenos deseos para vosotros, venga: espero que este año que está llegando os vaya muy, muy bien y que consigáis cumplir vuestros objetivos. Trabajad duro y veréis los resultados. Hasta entonces, podéis comentar y compartir, que estoy 100% segura de que os traerá buena suerte. ¡Saludos!

Anuncios

2 comentarios el “Análisis: ¿por qué me gustan los lunes?

  1. Diario de una berenjena
    marzo 17, 2016

    A pesar del título (MALDITO ORNITORRINCO, ME HAS ASUSTADO), está bastante chula la idea. Más o menos yo hago lo mismo, solo que normalmente no me lo apunto. Repaso la semana mentalmente, con el horario delante, y voy motivándome yo sola mientras me ordeno la vida durante esa semana. No suelo apuntármelo porque cada vez que lo intento acabo por no volver a mirar lo que escribí, sólo apunto alguna cosa en mi agenda que sepa que no vaya a recordar (aunque luego se me olvidan demasiadas porque nací desastre).

    También hago lo de, al acabar la semana, hacer balance. La verdad es que motiva mucho, si fuera de esas personas que pueden organizarse la vida con una libreta, seguiría tu idea sin dudar ˆˆ

    Abrazos de berenjena.

    Le gusta a 1 persona

    • soyperry
      marzo 17, 2016

      Yo también pensaba que no podría pero me resultó tan útil que después de casi 5 meses (creo) aún no lo he dejado. Al fin y al cabo, no se trata de apuntarlo todo, sino solo lo importante. Bueno, que después te puedes volver adicta, como yo, pero ese ya es otro asunto.
      Aún así me alegro de que tu método funcione, yo no puedo hacer las cosas mentalmente 😦
      Un abrazo Clara y gracias por pasarte y comentar :*

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el enero 10, 2016 por en análisis, organización.

Contador de visitas

  • 34,558 visitas

Introduce tu dirección de correo electrónico para recibir un email avisándote de cada nueva entrada

Follow me on Twitter

A %d blogueros les gusta esto: